Desde propiedades residenciales hasta desarrollos agroindustriales, descubra todos los sectores disponibles para inversores extranjeros en Cuba.
Casas, apartamentos y propiedades en zonas residenciales para uso propio, alquiler o revalorización
El mercado residencial cubano ofrece oportunidades únicas, especialmente en La Habana donde el stock de propiedades coloniales bien conservadas es limitado y la demanda tanto local como de extranjeros residentes es alta. Las propiedades residenciales en Cuba pueden adquirirse bajo diferentes modalidades legales según el perfil del inversor.
Mansiones y residencias de arquitectura colonial en La Habana Vieja, Centro Habana y Vedado con alto valor patrimonial.
Unidades en edificios residenciales en zonas como Miramar y Siboney, preferidas por ejecutivos y diplomáticos.
Propiedades frente al mar en Guanabo, Santa María del Mar y otras playas del Este de La Habana.
Casas en el centro histórico de Trinidad, ciudad colonial UNESCO con alta demanda turística y potencial de alquiler.
El sector más activo para inversión extranjera con rentabilidades entre 10-20% anual
El sector turístico es el motor principal de la economía cubana y el más abierto a la inversión extranjera. Cuba recibe más de 3 millones de turistas internacionales anuales, y el gobierno ha designado el turismo como sector de desarrollo prioritario con incentivos especiales para inversores.
Pequeños hoteles de carácter en zonas históricas, con 5-20 habitaciones y alta personalización para turistas exigentes.
El modelo más exitoso: alojamiento privado certificado con alta ocupación y rentabilidades que superan el 15% en temporada alta.
Desarrollos de gran escala en zonas costeras a través de joint ventures con empresas estatales cubanas del sector turístico.
Restaurantes privados (paladares) con capacidad ampliada, uno de los negocios más rentables del sector gastronómico cubano.
Locales, oficinas y espacios para empresas en zonas de alto tráfico comercial
Las reformas económicas han generado una demanda creciente de espacios comerciales de calidad para las nuevas empresas privadas cubanas (MiPymes) y las empresas extranjeras que operan en la isla. Las zonas económicas especiales como Mariel ofrecen condiciones favorables para inversión industrial y logística.
La zona económica más importante, con incentivos fiscales especiales para empresas manufactureras, logísticas y de servicios.
Tiendas y locales en Obispo, Habana Vieja y zonas turísticas de alta afluencia con buena rentabilidad por alquiler.
Espacios de oficinas en Miramar y Playa para empresas extranjeras, representaciones y organizaciones internacionales.
Almacenes y centros de distribución aprovechando la posición estratégica de Cuba en las rutas comerciales del Caribe.
Cuba tiene suelos fértiles, clima tropical y enormes extensiones de tierra infrautilizada
Cuba posee millones de hectáreas de tierra fértil, clima tropical ideal y una tradición agrícola centenaria. El gobierno ha promovido activamente la inversión en el sector agrícola como estrategia de seguridad alimentaria, abriendo oportunidades para inversores en producción, procesamiento y exportación.
El tabaco cubano es mundialmente reconocido. Inversiones en la región de Pinar del Río con producción para exportación.
Cuba fue el mayor productor mundial de azúcar. La rehabilitación de centrales azucareras es una oportunidad de inversión con apoyo gubernamental.
Producción de mango, papaya, aguacate, piña y cítricos para mercado local y exportación a Europa y Canadá.
Camarones, langostas y peces en aguas territoriales cubanas con alta demanda internacional y buenos márgenes.
Proyectos que combinan residencial, comercial y turístico para maximizar retornos
Los desarrollos de uso mixto representan la tendencia más moderna de inversión en Cuba, combinando residencias, hoteles boutique, comercios y espacios culturales en un solo proyecto integrado. Este modelo genera múltiples flujos de ingresos y maximiza la rentabilidad por metro cuadrado.
Proyectos con unidades residenciales para alquiler vacacional y servicios hoteleros compartidos (piscinas, restaurantes, spa).
Alojamiento sostenible integrado con producción agrícola ecológica, ideal para el segmento de turismo verde de alto valor.